Jacinto Ángel Guerrero Lucas, ex anarquista, alto grado de la masonería francesa, espía y asesor del Ministerio del Interior en la etapa socialista, era el encargado por el entonces secretario de Estado, Rafael Vera, de ralentizar y controlar los asuntos de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL) en Francia. Para llevar a cabo ese cometido, Guerrero Lucas repartió prebendas entre policías galos y obsequió con viajes y atenciones a los jueces y altos cargos franceses. Todos esos gastos fueron financiados por Interior.
El ex anarquista y actual masón Guerrero Lucas fue guardando copia de la toda la correspondencia personal y oficial que mantuvo entre 1989 y 2004 con todos sus interlocutores: Ministerio del Interior, Presidencia del Gobierno y representantes del PSOE. Guerrero Lucas comenzó a colaborar con Interior en 1983, tras la primera acción oficial de los GAL: el secuestro y la posterior desaparición de José Antonio Lasa Aróstegui y José Ignacio Zabala Artano.
EL MUNDO, que ha tenido acceso a parte de esa documentación, sabe que Guerrero Lucas llegó a acumular un total de 60 cajas de material delicado y sensible sobre ETA, los mercenarios de los GAL, el secuestro y asesinato de Publio Cordón, la remuneración de algunos policías galos y los viajes y regalos que recibieron los magistrados franceses.
Entre junio de 1991 y mayo de 1995, en pleno desarrollo judicial del tema de los GAL en España, Guerrero Lucas informa a la Secretaría de Estado de Interior por medio de escritos y cartas sobre cada uno de los pasos que está llevando a cabo ante las autoridades y magistrados galos para frenar los procedimientos de los GAL en Francia.
En el escrito del 20 de junio de 1991 indica: «Te confirmo haber logrado, en perfecta conjunción con el ministro NALLET [sic], el bloqueo de las modalidades de entrega de los 'attendus' de dicha sentencia [se refiere a una resolución del Tribunal de Pau sobre uno de los juicios contra mercenarios de los GAL], en acuerdo con las instrucciones que me transmitiste a través de Juan [se refiere a Juan de Justo, secretario de Rafael Vera]».
El 14 de diciembre de 1993, Guerrero Lucas, que se mueve entre el sur de Francia y París, recoge en uno de sus escritos las órdenes recibidas desde Madrid y explica cuál es la situación de Georges Mendaille, mercenario de los GAL, en aquel país: «Orden de arresto internacional dictada por el juez instructor de Bayona por tentativa de asesinato y complicidad [...] habiendo trabajado para la Policía Española [sic] en creación y reclutamiento de los GAL [...] actualmente instalado en España». En ese mismo documento, el espía de Interior informa de sus gestiones judiciales sobre un atentado del año 1980, donde estaba involucrado un comisario: «La Secretaría de Estado me pide, con esta fecha: que frene yo inmediatamente en BAYONA [sic] e impida que prospere la solicitud que el Tribunal de Grande Instance de BAYONA acaba de dirigir contra nuestro comisario BALLESTEROS [sic], sobre datos, diligencias y actuaciones en el atentado del 23.XI.80 contra el bar HENDAYAIS».
Guerrero Lucas utilizó en Francia su condición de «Venerable Maestro de la masonería con grado 20» para influir en determinados jueces galos. El 4 de mayo de 1995, informó al secretario de Estado de Interior sobre sus últimos movimientos: «Reuniones con juez L...: Me informa dificultad de seguir reteniendo expedientes FOUCHER/GAL [...]. Toda la temática GAL degenera [...] El juez L... ha designado a la Brigada Criminal para llevar ese asunto [...] he aprovechado mis contactos con otros magistrados y medios judiciales para evocar estos asuntos [...] no se dará continuidad hasta que hayamos podido analizar sosegadamente el conjunto». En otros documentos que están en poder de este periódico, Guerrero Lucas da el nombre y apellido del «juez colaborador» y de otros.
Entre marzo de 1990 y octubre de 1992, según consta en la documentación de Guerrero Lucas, algunos magistrados franceses visitaron España, de manera privada y acompañados de sus respectivas esposas, sin que tuvieran que abonar sus estancias en los hoteles de lujo. Algunos, incluso, llegaron a Madrid en aviones privados.
La remuneración o pagos de la policía francesa por parte de Interior, y con Guerrero Lucas de intermediario, se recoge en una serie de documentos del espía español que están fechados entre marzo de 1990 y septiembre de 1994. Todos ellos están dirigidos a la Secretaría de Estado de Interior y se recogen expresiones como: «Frontera Perthus/Hendaya. Tenemos un buen equipo amigo que voy a soldar sólidamente [...] que me prepare algún dinero, una suma algo más importante, voy a asumir los desplazamientos de M... [se refiere a un policía judicial galo del que da nombre y apellido]».
La alusión más clara y directa de Guerrero Lucas en el tema del pago de policías franceses se recoge en un amplio informe, de cuatro folios, dirigido a la Secretaría de Estado y fechado el 25 de septiembre de 1994: «Me consta que por servir nuestros temas 'especiales', algunos 'polis' de Francia, al tener que simular ausencias personales, han perdido algún dinero. Sería de decencia compensárselo, pero no quiero tratar esto con nivel subalterno alguno [sic]».
Todos esos informes, cartas y documentos del espía español sobre los GAL y otros asuntos permanecieron ocultos en diferentes pisos de Barcelona hasta los primeros meses de 2009. Más tarde, el propio Guerrero Lucas trasladó todo ese material sensible hasta Andorra, donde disfruta de apoyo y cobertura de los masones de la Federación Ibérica. El zulo que utilizó Guerrero Lucas en el Principado fue el sótano de un restaurante mexicano que solían frecuentar antiguos mercenarios de los GAL y que, sorprendentemente, se incendió en agosto de 2009.